Con sus aciertos y errores los presidentes de Cuba en el período republicano comprendido (constitucionales y provisionales) entre los años 1902-1958 constituyen reflejo fundamental de la época en la cual fueron las principales figuras políticas del país.

Algunos de ellos provenían de la propia gesta emancipadora y devinieron en figuras más preocupadas por crear su propia riqueza que por el desarrollo del país, traicionando en gran medida su legado revolucionario anterior.

Sin entrar en análisis profundos sobre sus mandatos, algunos limitados al mero trámite de unas horas, detallaremos con los datos que disponemos, su afiliación social, que no siempre respondía a sus agendas políticas, dejando el análisis de los partidos políticos cubanos para futuros artículos.

La ciudad con más clubes sociales del mundo

Los clubes sociales habaneros fueron capitales para el desarrollo y consolidación de una élite dentro de la sociedad habanera. Pocos historiadores han profundizado en el gran impacto político, cultural y económico que tuvieron estas asociaciones sociales dentro de la esfera nacional (leer más en el artículo «La ciudad con más clubes del mundo»).

El Havana Yacht Club fue el segundo club social que más presidentes de Cuba aportó.

Esta corriente de afiliación tuvo múltiples ramas (clubes sociales, deportivos, gremiales, raciales…) originarios desde el período colonial cuando algunos, como la Real Sociedad Económica de Amigos del País o la Academia Cubana de Literatura, crearon un movimiento criollo de asociacionismo notorio en el tiempo.

La Sociedad Catalana de Beneficencia (o Centro Catalán) fue la primera entre las de naturales de la península que lograron imponerse por el poderío económico de su masa social, cuyo pináculo de opulencia se manifestó en la exuberancia del Centro Gallego y el Centro Asturiano.

La clase política dirigente no pudo, por tanto, mantenerse al margen de este asociacionismo que originó con el tiempo al famoso «Big Five», los cinco grandes clubes sociales que marcaban en gran medida el pulso de la alta sociedad habanera hasta enero del año 1959.

Los presidentes de Cuba y los clubes sociales.

Someramente hemos enunciado el poder e influencia de estos clubes sociales nacidos para el entretenimiento y la separación de las clases sociales en la sociedad habanera de la época. Contrario al mensaje que ha imperado en el tiempo, los habaneros de menos recursos también gozaron del asociacionismo, aunque lamentablemente apenas se ha preservado la información de los clubes más modestos que proliferaron en barrios humildes.

El primer presidente de la República, don Tomás Estrada Palma (1902-1906), no consta como asociado a ninguno de los grandes clubes sociales de entonces, aunque aparezca en algunas de las fiestas y celebraciones de la época.

Tomás Estrada Palma
Tomás Estrada Palma fue el primero de los presidentes de Cuba. En su memoria se levantó un monumento en la calle G que fue vandalizado posterior al primero de enero de 1959.

Tras la «guerrita de agosto» y la intervención estadounidense tocó el momento de presidir el país al gran caudillo liberal, José Miguel Gómez Gómez (1909-1913) notorio miembro del Unión Club (UC), el único entre los clubes sociales que no permitía la presencia de mujeres entre sus asociados y cuya fundación en 1880 lo hacía uno de los más antiguos entre la alta sociedad habanera.

Mario García Menocal Deop (1913-1921), el tercero de los presidentes de Cuba, fue uno de los más polémicos y de mayor impacto en la élite habanera. Pertenecía al mencionado UC, además de formar parte del «Country Club (CC)» y el «Havana Yacht Club (HYC)«, ambos estrechamente relacionados a los residentes estadounidenses en el país.

«El Chino» siguió al «Mayoral Menocal» en la silla presidencial. Alfredo Zayas y Alfonso (1921-1925) fue miembro del UC y el HYC, aunque se hizo miembro de éste último unos meses después de terminar su mandato.

Mario García-Menocal y las elecciones del 17
Las tres figuras de la Conjunción Patriótica Nacional que llevó a Menocal a la presidencia. Nótese la fuerza política de Ernesto Asbert

Al igual que Menocal, Gerardo Machado Morales (1925-1933) fue miembro de los tres grandes clubes del momento (UC, CC y HYC) aunque se da un caso curioso con su dictatorial figura. Tras la prórroga de poderes que prolongó la estancia de «el Mocho» en el gobierno, varios miembros del HYC comenzaron a conspirar contra su figura, y Machado, mocho pero no perezoso, mandó a cerrar el club del cual había sido miembro desde 1910.

Presidentes de Cuba: los provisionales

Entre el 12 de agosto de 1933, cuando Machado salió en avión de un país en franca oposición a su figura, y el 10 de septiembre de aquel año, los presidentes de Cuba vinieron en ramillete. Carlos Manuel de Céspedes Quesada, hijo del «Padre de la Patria» y al que una copla llamaba «el hermano de la Patria«, apenas aguantó entre el 13 de agosto y el golpe militar del 4 de septiembre. Sin asociación conocida a ningún club social, su relación con el «machadato» contaminó su figura y tras su salida se produjo el histórico e inusual «interlude» conocido como la Pentarquía.

Los pentarcas no llegaron a la semana (4-10 de septiembre) sin embargo eran hombres de notables conexiones sociales y políticas. Sergio Carbó Morera era miembro del UC y conocidísima figura pública al igual que Porfirio Franca Álvarez de la Campa -pariente de uno de los estudiantes de medicina asesinados en 1871-. Notable clubmen asociado al UC, HYC y CC.

Manuel Márquez Sterling, el más breve de los presidentes de Cuba.

El resto de los integrantes de la Pentarquía eran Guillermo Portela Moller (CC y HYC), José Irisarri Gamio (asociación desconocida) y Ramón Grau San Martín (UC y CC), quien siguió más allá del 10 de septiembre como cabeza del conocido gobierno de los Cien Días (10 de septiembre de 1933-15 de enero de 1934) que no fue reconocido por el poderoso aliado del norte.

Presidentes de Cuba: bajo la sombra de Batista

El gatillazo que acabó con el mandato de Grau y Antonio Guiteras vino desde Columbia hasta el Hotel Nacional donde se alojaba el influyente embajador estadounidense. El coronel Fulgencio Batista y Zaldívar comenzaba a tejer su lúgubre influencia entre los futuros presidentes de Cuba hasta que él mismo, entonces convertido en figura civil, emergiera como presidente constitucional durante el período de 1940-1944.

Entre Grau y Batista pasaron seis presidentes en seis años. Carlos Hevia de los Reyes Gavilán (HYC) apenas fue presidente una noche, entre el 16 y 17 de enero de 1934. La situación del notable intelectual Manuel Márquez Sterling Loret de Mola (UC), presidente por apenas unas horas del 17 de enero de 1934 es otro de los sucesos rimbombantes de aquel período de vaivén político.

Ramón Grau y San Martín, dos veces presidente de Cuba.

Mayor estabilidad aportó el veterano Carlos Mendieta Montefur (UC, HYC y CC) quien ocupó el puesto presidencial entre aquel «quítate tú para ponerme yo» del 17 de enero de 1934 y el 12 de diciembre de 1935. Con Mendieta se da una curiosidad por haber ocupado el puesto tras un cubano nacido en la sede de la República de Cuba en Armas en Perú y entregarlo a otro presidente nacido fuera de las fronteras cubanas, éste en Barcelona.

José Agripino Barnet y Vinajeras (UC) apenas fue un formalismo de transición entre el 12 de diciembre de 1935 y el 20 de mayo de 1936, fecha en la que debía llegar una figura para dar estabilidad al maltrecho ecosistema político cubano. El elegido fue Miguel Mariano Gómez Arias (UC, HYC, CC y además primer presidente del Miramar Yacht Club), hijo de José Miguel Gómez y de doña América Arias, figura notoria en la sociedad cubana que no pudo ganar el pulso al coronel de Columbia y fue depuesto -en el golpe del Capitolio– antes de la Nochebuena de aquel 1936.

Ese 24 de diciembre tomaba posesión el veterano Federico Laredo Bru (HYC) quien manejó a Batista como buenamente pudo y le entregó el batón presidencial el 10 de octubre de 1940.

De Batista a Batista

En el año 1936 Fulgencio Batista y Zaldívar ingresó al UC y con posterioridad haría lo mismo en el Havana Biltmore Yacht Club and Country Club (HBYCC) al que donaría parte de la dársena para yates y regatas. El 10 de octubre de 1944, sorprendentemente para muchos analistas políticos de la época, Batista entregó la presidencia del país al Dr. Grau San Martín, representante del Partido del Pueblo Cubano (Auténtico).

HBYCC
El Havana Biltmore Yacht Club and Country Club era uno de los grandes clubes sociales de la época.

Cuatro años después, Grau cedió su puesto a Carlos Prío Socarrás (sin datos de su afiliación social) miembro del mismo partido político y quien fue derrocado por un golpe militar llevado a cabo por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, meses antes del fin de su mandato. Entre esa fecha y la Noche Vieja de 1958, «el Hombre» como se conocía a Batista Zaldívar, fue el presidente de facto del país.

Presidentes de Cuba y clubes sociales, tabla final

A continuación mostramos una tabla que recopila los datos a los que hemos podido acceder con respecto a los presidentes de Cuba y el club social al cual se asociaron -antes y después de su mandato-. Varios fueron los casos de múltiple asociación, destacando además el caso de algunos presidentes de Cuba de los cuales no hemos podido comprobar su asociación de algún tipo a estos clubes sociales, a pesar de participar en actos relacionados con dichos clubes.

Destaca que el conservador Unión Club (UC) sea el que más presidentes asociados tuvo, seguido de cerca por el más reconocible y considerado el de mayor pedigree del país, el Havana Yacht Club (HYC) con 9.

ClubAño de fundaciónTotal de presidentes asociados
Unión Club (UC)188012
Havana Yacht Club (HYC)18869
Country Club (CC)19116
Vedado Tennis Club (VTC)19021
Havana Biltmore Yacht and Country Club (HBYCC)19271
Relación de presidentes de Cuba y clubes sociales de la élite económica habanera.