Olga Guillot, la gran «Olga de Cuba», la Reina del Bolero, está considerada como una de las artistas cubanas más importantes del siglo XX en la Isla.

Nació en Santiago de Cuba el 9 de octubre de 1923, pero muy pequeñita se fue a vivir a La Habana. En la capital del país formó, junto a su hermana Ana Luisa el dúo de las Hermanitas Guillot, con el cual se presentaron en aquel suceso musical de la época llamado «La Corte Suprema del Arte«.

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Corría entonces el año 1938 y la adolescente Olga Guillot completaba su formación musical en el Conservatorio de La Habana, en Rastro y Belascoaín; a la vez que tomaba clases particulares de canto con el tenor Mariano Meléndez y la soprano Hortensia Coalla.

El dúo de las Hermanitas Guillot se disolvió en 1940, cuando María Luisa se casó y se retiró de los escenarios. En cambio Olga decidió apostar bien fuerte por el arte y dedicarle la vida.

Olga Guillot, la Reina del Bolero

Se incorporó entonces como segunda voz al cuarteto Siboney de Isolina Carrillo (la autora del célebre bolero «Dos Gardenias»). Allí coincidió con el pianista Facundo Rivero quien la hizo debutar como solista en el cabaret Zombie Club.

En el Zombie Club se reveló Olga Guillot como una verdadera estrella y, a partir de entonces, comenzaron a solicitar sus actuaciones en los principales teatros y centros nocturnos de La Habana.

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De izquierda a derecha, una persona no identificada, Olga Guillot, Rolando Laserie, Lucha Villa y Celia Cruz

Por casi dos décadas se presentaría con éxito en las noches habaneras y sería cabeza de cartel en los cabarets Tropicana, Montmartre y Sanc Soucí.

Miguelito Valdés, se la llevó a Nueva York en 1940 para que grabará «La gloria eres tú» de José Antonio Méndez con el sello Coda y orquesta y arreglos del pianista René Hernández.

En 1948 viajó a México invitada por el tenor cubano René Cabell, y debutó en el cine en la película «La venus de fuego» del director Jaime Salvador y protagonizada por Meche Barba.

Durante la década de 1950, Olga Guillot realizó varias giras por Latinoamérica y actuó en varias películas (en total intervendría en unas 15 a lo largo de su exitosa carrera). A Europa llegaría en 1958, para cantar en el Beach Casino de Cannes, junto a la legendaria Edith Piaf.

De regreso a Cuba comenzó a presentarse en el Cabaret Caribe del recién inaugurado Habana Hilton, en el que se mantuvo hasta 1960, para luego pasar al cabaret del hotel Capri como estrella del show «Serenata Mulata».

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Olga Guillot junto a Sarita Montiel en los años 50 del pasado siglo

Olga de Cuba

Olga Guillot abandonó su querida Cuba de forma definitiva en enero de 1961, inconforme con la radicalización hacia la izquierda del Gobierno de Fidel Castro. Primero estuvo seis meses en Venezuela y luego se trasladó a Estados Unidos, antes de establecerse en México, país donde viviría tres décadas y al que llegaría a querer como a su segunda patria.

En México se quiere y admira a Olga Guillot a quien se considera una mexicana más por todos los años que vivió en tierra azteca, e incluso existen varias calles que llevan su nombre.

La Academia de Artes de Hollywood el premio Golden Palm en 1963 y la reconoció como la «Mejor Bolerista de América». Al año siguiente Olga se presentaría en el Carnigie Hall de Nueva York y en 1965, junto a Miguelito Valdés y Los Panchos en el Teatro Paramount de Broadway.

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Olga Guillot sigue de actualidad con más de 90 mil oyentes mensuales en Spotify (octubre 2021)

Se mantuvo activa en los escenarios hasta una edad muy avanzada, gozando del favor y la admiración del público.

Durante su larguísima carrera artística ganó Olga Guillot diez discos de oro, dos de platino y uno de diamante; y obtuvo, además, en 2007, un Grammy Latino a la Excelencia Musical por la obra de toda su vida.

Falleció el 12 de julio de 2010 en el Hospital Mount Sinaí de Miami a consecuencia de un infarto. Varios miles de personas se presentaron ante su féretro expuesto en la Iglesia de St Michael para darle el último adiós.