Ángel Arturo Aballí Arellano fue un médico cubano de la primera mitad del siglo XX. Está considerado como el Padre de la Pediatría en la Isla.

Nació en la ciudad de Matanzas el 30 de septiembre de 1880 en la que estudió primero en el colegio El Siglo y luego obtuvo el grado de bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza. Luego se trasladaría a La Habana para matricular en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana.

La casa consultorio del Dr. Ángel Arturo Aballí en la calle 17 No. 609 entre B y C

Ángel Arturo Aballí, el ángel de los niños

Brillante desde su misma alma máter, Ángel Arturo Aballí se graduó como médico en 1901 tras haber ganado 14 premios en las asignaturas de la carrera.

Declarado «Alumno Eminente» por la Universidad de La Habana, se ganó la primera beca otorgada a un estudiante cubano y partió hacia Europa y los Estados Unidos para perfeccionar sus conocimientos.

Regresó a Cuba en 1904 e inmediatamente fue nombrado jefe interino de Clínica Infantil de la Cátedra de Clínica Médica que luego ganaría por oposición.

Hombre íntegro como pocos guió su vida por estrictos principios de austeridad y sacrificio; y puso todo su talento al servicio de su pueblo, en especial de los niños, a los que consagró todo su obra.

En el Hospital Reina Mercedes, el DR. Ángel Arturo Aballí creó la primera clínica infantil de Cuba, en las que llevó a cabo procedimientos nunca antes practicados en la Isla, como las punsiones lumbares y las transfusiones de sangre en niños.

Entre 1920 y 1924 presidió la Sociedad de Estudios Clínicos, la primera sociedad de carácter científico que tuvo la medicina cubana y que dio paso a la fundación en 1925 de la Federación Médica de Cuba, que el propio Dr. Ángel Arturo Aballí presidió.

A lo largo de su vida el Dr. Aballí fundó varias instituciones dedicadas al cuidado de los niños, de las cuales la más importante resultó, sin dudas, el Hospital Infantil Antituberculoso, que luego se convertiría en hospital materno y sería renombrado en su honor.

El Dr. Ángel Arturo Aballí falleció en La Habana el 22 de julio de 1952 a la edad de 71 años.